sábado, junio 06, 2009

Historias más o menos ficticias

photograph: Javier Alas

VERSIÓN A

Cuando abrió la puerta el horror súbito estaba ahí, preciso y definido a plena luz matutina, en la forma de una libélula estática, imperturbable. Posada en la antena de radio del vehículo, le miró desafiante con ojos azul eléctrico sin mover un ápice las alas transparentes desplegadas. Mientras las llaves temblaban en su mano, como cuando por primera vez el amor, paralizado, sintiéndose observado por aquella atenta presencia, cerró despacio la puerta a su espalda. Quedó más expuesto y vulnerable, al tiempo que los latidos de su corazón se multiplicaron. Un ligero viento movió la antena, y la libélula permaneció inmutable. Sintió que aquella mirada, porque era una mirada, estaba a un par de latidos de sumirlo en una angustia indescriptible. Un colapso le fulminó y cayó tendido en la acera como un despojo tibio. Entonces la libélula emprendió el vuelo, totalmente ocupada en sus propios asuntos.

VERSIÓN B

Cuando abrió la puerta el horror súbito estaba ahí, preciso y definido a plena luz matutina, en la forma de una libélula estática, imperturbable. Posada en la antena de radio del vehículo, le miró desafiante con ojos azul eléctrico sin mover un ápice las alas transparentes desplegadas. Mientras las llaves temblaban en su mano, como cuando por primera vez el amor, paralizado, sintiéndose observado por aquella atenta presencia, cerró despacio la puerta a su espalda. Quedó más expuesto y vulnerable, al tiempo que los latidos de su corazón se multiplicaron. Un ligero viento movió la antena, y la libélula permaneció inmutable. Sintió que aquella mirada, porque era una mirada, estaba a un par de latidos de sumirlo en una angustia indescriptible. Se sobresaltó cuando la puerta se abrió a su espalda. Su hija salió y exclamó, toda alegría: "¡Una libélula!", y antes que su pequeña mano sacudiera la antena con toda su emoción, la libélula se volvió un vuelo. Su corazón empezó a recobrarse, y la pequeña dijo, desilusionada: "¡Oh, no, se fué!".

5 comentarios:

RDC dijo...

Me gusta más la versión B

Tzaviere dijo...

En otras palabras es preferible la dulzura de la inocencia al patetismo de la muerte.

RDC dijo...

Además me parece mejor escrito.

Gabriel Otero dijo...

Tzaviere:

Coincido con RDC le voy a la versión B.

Saludos
GO

Gabriel Otero dijo...

Tzaviere:

Coincido con RDC le voy a la versión B.

Saludos
GO