
photograph from: http://wfnx.com/blogs/bigjim/american-psycho-02.jpg
Entre más brillantes y crueles, los villanos de ficción se tornan fascinantes. Si nos simpatizan es porque llegamos a conocerles mejor, a reconocer sus complejidades y apreciar sus matices. Se vuelven entrañables. Por el contrario de los villanos reales solemos conocer sólo su caricatura; su magnífica crueldad se ve rebajada así a torpeza.



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